“Se necesitaron miles de personas para inventar la máquina de vapor o la fotografía, pero El último es el que se lleva los honores y nos olvidamos de los demás. Él añadió su granito de arena, es lo único que hizo”
Mark Twain

Todos llegamos a aferrarnos a nuestras ideas. Nos apegamos tanto a ellas y juramos por todos los dioses que son nuestras y de nadie más. Pero lo cierto es que todo, absolutamente todo, se alimenta de cosas que existieron antes. Elaboramos historias utilizando un centenar de referencias que encontramos a nuestro alrededor y la unión de todos estos elementos es la clave que permite crear algo nuevo.

En los últimos tiempos hemos sido espectadores [y de cierta manera actores] de las batallas que se libran diariamente por la propiedad intelectual. Sabemos que esta guerra es a dos bandos y que la rigen, por un lado, un bando que se aferra a proteger un sistema obsoleto nacido en la era analógica y por el otro frente un bando que busca crear un marco de colaboración en donde todo es «perfectamente copiable».

Y en medio de esta guerra, Kirby Ferguson [un cineasta canadiense que reside en Nueva York] decidió abordar el tema sin entrar en acusaciones y sin intentos de reducir todo a denominaciones de buenos y malos, ladrones o creadores. Y fue así como nos entregó «EVERYTHING IS A REMIX», un documental [en 4 entregas en vídeo] que explora la forma en que el actual proceso creativo se alimenta de grandes dosis del pasado. Un documental acerca del remix, el plagio, la repetición de ideas y la originalidad en el arte y la industria, en donde se muestra claramente como los sonidos se reciclan una y otra vez en el negocio discográfico, como las ideas se reutilizan hasta el hartazgo en la industria cinematográfica y cómo grandes desarrollos de nuestra historia fueron posibles gracias al aporte y la revisión de muchas y distintas personas.

Muchas cosas nos relata el documental, como por ejemplo nos muestra cómo las canciones de Led Zeppelin se alimentaron de la música de otros grupos o cómo Star Wars está llena de escenas influenciadas por las películas de artes marciales de Kurosawa, Sergio Leone y la serie de ciencia ficción Flash Gordon. George Lucas tomó de ahí la característica forma en que se presentan los créditos de la saga. Pero en ningún momento el documental acusa a Lucas o Led Zeppelin de robar. Al contrario, nos enseña como todos, de alguna manera u otra, somos remezcladores y que no hay nada malo en ello.

 




Con este documental Kirby no ha inventado la rueda y tampoco presume de hacerlo. Por ahora se siente satisfecho en tratar de abrir nuestra mente en temas relacionados con la propiedad intelectual:

«Solo pretendo que las personas tengan más conciencia sobre cómo la creatividad es una actividad cultural compartida. No creamos solos, nos inspiramos del trabajo de otros. Me gustaría que la gente fuera un poco más humilde sobre sus creaciones creativas. Eso es todo.»

Si quieren conocer el blog del documental pueden entrar aquí. Y sin darle más largas a el asunto de copiar, remezclar y crear, debo contar que este post está altamente influenciado de muchos otros artículos y de una gran cantidad de ideas que muchos otros crearon y contaron antes que yo.